Contexto Burtoniano

Burton nació en Burbank (1958) una infancia “aislada” bajo ideales conformistas del “American Dream”, de la cual emerge un impulso por “imaginar” otros mundos. Burton describe que, de chico, lo aterrador no era el monstruo sino el esquema “familia, escuela, desayuno”, lo real como rutina y aburrimiento. Solía sentirse atraído por los monstruos clásicos por conservar una “presencia humana” bajo el maquillaje, en contraste con las criaturas actuales formadas por el CGI. Burton debe mezclar lo gótico del expresionismo alemán y la profesionalización de la animación. En 1976 obtiene una beca para estudiar en California Institute of the Arts, existía un programa de formación impulsado por Disney para futuros animadores, y ubica su proyecto final de estudios en un corto animado en 1979. En 1980 comienza a trabajar en Walt Disney Studios como aprendiz, dibuja zorros para un largometraje del estudio y diseña monstruos para otro proyecto, con cientos de diseños no utilizados y caracteriza ese período como “desafiante” pero formativo para su estilo. 

La “época Burton” de los años 60s a los 80s atraviesa una expansión inmobiliaria, consolidación del automóvil y red interestatal, el aumento de comunicación lleva a que la sociedad sea más consumista, no solo materialmente, sino que se empiezan a formar conceptos hegemónicos sobre la vida social y personal. Cuestiones que se venían cultivando desde fines de la segunda guerra mundial, se la suele denominar “La era de la expansión por la masividad de crecimiento inmobiliario, automotor y donde se construye sentido. 

El expresionismo surge en Alemania a comienzos del siglo XX, pero explota especialmente después de la Primera Guerra Mundial. Por derrota alemana y crisis económica brutal, había una sensación colectiva de ansiedad, caos y pérdida de sentido que lleva a los artistas a dejar de intentar representar la realidad “objetiva” y empiezan a deformarla para expresar lo que se siente por dentro.

Lleva a la creación de mundos distorsionados, personajes psicológicamente inestables, ambientes opresivos y sensación constante de angustia. Incluso visualmente usa refleja esos aspectos, con líneas torcida, contraste de luces y uso de negro intenso, con personages exagerados. Un ejemplo es la película “El gabinete del doctor Caligari” que toca temas de locura y autoridad con escenografías deformadas. En esta clase de película se tocan temas anti sistémicos y sobre marginalidad. Tim Burton demuestra perfectamente los distintos aspectos de este estilo.